Traspasado por tu luz
Bailando en su incandescencia.
Vamos padeciendo su demencia.
Alegre llamativa bailarina,
Rodeada de brisa marina.
Flotando sobre la piel de una mandarina,
En un mar de adrenalina.
Así vamos a la deriva,
Siguiendo las golondrinas.
Hasta que el océano invita al sol a su orilla
Y la aurora ya destella.
Mientras nosotros descorchamos la botella
Donde ya no queda belleza
Y lejos quedo la nobleza
Solo queda tristeza
Tu llama ya no destella
Nos dormimos bajo las estrellas
Para no volver de ellas.
miércoles, 29 de julio de 2009
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